¿Para qué sirve la terapia ocupacional?

Entre las disciplinas sanitarias que existen para contribuir con el bienestar completo del individuo está la terapia ocupacional, la cual básicamente analiza los casos de cada paciente para ayudarlos a encontrar un equilibrio entre sus habilidades y limitaciones.

¿Qué es la terapia ocupacional?

La terapia ocupacional es un campo amplio de actividades terapéuticas que ayudan a las personas a encontrar su máximo potencial, para que puedan llegar a ser individuos autónomos e independientes, a pesar de que tengan alguna discapacidad o dificultad disfuncional.

En  los tratamientos a las personas que tienen discapacidades, la terapia ocupacional realiza un tratamiento para mejorar las habilidades motoras, el equilibrio y  la coordinación de sus  funciones básicas, para que las puedan manejar a pesar de contar con ciertas limitaciones.

¿Cuál es su objetivo?

Es una especialidad que se ocupa de la compleja tarea social y sanitaria de proporcionarles a los pacientes herramientas mediante las cuales tengan el apoyo necesario para alcanzar su desarrollo personal y dejen de lado la dependencia, logrando en poco tiempo valerse por sus propios medios.

¿En qué áreas interviene la terapia ocupacional?

La terapia ocupacional realiza tratamientos para mejorar la salud tanto física como mental, de una persona con discapacidad.

Las actividades que se realizan se enfocan en lograr el cambio de ánimo de la persona, reforzar su autoestima e impulsar la motivación para que se sienta confiada y firme, aumentando su autoestima para que de esta forma descubra que es capaz de recuperarse y llevar una vida normal.

Está disciplina médica contribuye con sus tratamientos a que una persona que haya salido de una experiencia médica traumática pueda recuperarse y recobre el amor por la vida.  Por ejemplo, puede tratar a pacientes que luego de sobrevivir a una lesión cerebral o en su médula espinal aprendan cómo moverse y realizar tareas cotidianas que hasta el  momento le parecen imposibles de completar.

Con la ayuda de un terapeuta profesional, los pacientes que han tenido parálisis cerebral, enfermedad de Parkinson y rehabilitación por politraumatismos pueden  aprender a caminar, agarrar las cosas, recuperar el equilibrio y otros aspectos que sólo se logran con la rehabilitación y terapia ocupacional.

¿De qué se encarga exactamente la terapia ocupacional?

La terapia ocupacional se encarga de los pacientes que tengan problemas relacionados con las funciones cognitivas fundamentales, tales como problemas de memoria y  déficit de atención, entre otros.

Por otro lado, tratan a los pacientes que tengan alteraciones físicas como dificultad para realizar la marcha, problemas de coordinación y alteraciones para realizar tareas manuales.

Uno de los tratamientos que se realizan de manera frecuente en la terapia ocupacional es la atención a personas que han salido de problemas sociales, tales como desigualdad social, pobreza extrema y consecuencias del abuso de sustancias tóxicas.

Los tratamientos de la terapia ocupacional también van dirigidos a las personas que han sufrido alguna situación traumática que les ha alterado la ejecución de las rutinas habituales, como por ejemplo bañarse, vestirse y alimentarse por sí mismos.

En este orden de ideas, un terapeuta ocupacional es una persona que brinda apoyo a los ancianos, quienes han perdido sus facultades para realizar las actividades diarias, brindándoles apoyo y fomentando la autoconfianza para que puedan realizar ciertas actividades de rutina, de la mejor forma posible a pesar de su incapacidad física.

¿En qué consiste el tratamiento de la terapia ocupacional?

Al inicio se realiza una valoración médica y psicológica del paciente, luego se identifican las áreas dentro de las cuales está presentando las deficiencias, también se evalúan las habilidades que tiene y que se pueden desarrollar para encontrar un equilibrio entre ambas.

Por último se le da tratamiento al paciente y se le capacita para que logre realizar actividades sencillas, como por ejemplo su cuidado personal, hasta que logre desarrollar nuevamente todo su potencial y controle sus habilidades para llegar a vivir una experiencia positiva cada día de su vida.

Conoce los tipos de terapia ocupacional

La terapia ocupacional se integra como parte importante de los tratamientos médicos para ayudar a los pacientes a lograr reconocer su propio potencial e impulsar su participación en las actividades y tareas diarias para mantenerlo ocupado y en movimiento.

En algunos casos los pacientes han sufrido de largos períodos de enfermedad, accidentes o simplemente son de edad avanzada, lo cual ha dejado secuelas en sus cuerpos que limitan su capacidad de movimiento y autonomía.

Los tipos de terapia ocupacional proporcionan un tratamiento de acuerdo a la condición del paciente que los ayude con su bienestar físico y mental, ya que al realizar algunas actividades por si mismos, representa una mejoría significativa en sus vidas.

Características y objetivos de la Terapia Ocupacional

En la terapia ocupacional se halla un conjunto de técnicas y métodos que se aplican a los pacientes para favorecer la restauración de sus funciones, valorando sus habilidades e impulsando la buena actitud y el ánimo para conseguir aumentar la independencia y mejorar su calidad de vida.

Uno de los objetivos más importantes de la terapia ocupacional es lograr que el paciente descubra y mantenga su máxima funcionalidad, esto está especialmente enfocado a aquellos individuos cuyas funciones y desempeño personal se han visto alterados o limitados por una lesión o enfermedad que puede ser física o mental.

La salud y el bienestar de una persona dependen de muchos factores, uno de ellos es mantenerse activo y lograr realizar tareas de rutina; la terapia ocupacional se enfoca en analizar al paciente para que no solo vea sus limitaciones, sino que se apoye en sus habilidades para mantenerse en movimiento e integrado a su entorno.

Las actividades que realizan los profesionales de la terapia ocupacional son de índole terapéutica, y están diseñadas para ayudar a controlar y aliviar los efectos que causó una patología en un individuo, para reforzar su capacidad funcional, logrando que el paciente se adapte a su nueva realidad y a su entorno.

Tipos de Terapia ocupacional

La aplicación práctica de la terapia ocupacional se enfoca en el usuario, realizando actividades que lo involucren activamente en su proceso terapéutico de recuperación.

Con respecto a las áreas de trabajo, la terapia ocupacional se integra a equipos multidisciplinarios de seguimiento y tratamiento de pacientes que hayan sufrido de daños cerebrales, accidentes cerebrovasculares y enfermedades degenerativas.

Además trabajan de acuerdo al tipo de discapacidad del paciente como por ejemplo, discapacidad física, intelectual, oncología, salud mental y geriatría.

Terapia ocupacional de salud mental

Básicamente, la ocupación o realización de actividades terapéuticas constituye un medio para el desarrollo y la recuperación de las funciones psicológicas del paciente en tratamiento.

En este sentido, la terapia ocupacional contribuye a la normalización de las funciones corporales y psicológicas, las cuales sirven para facilitar las relaciones sociales, emocionales y los vínculos afectivos.

Terapia Ocupacional de Oncología

El cáncer es un proceso patológico que afecta de manera grave a todo el organismo, tanto la enfermedad como el tratamiento (radioterapia y quimioterapia) debilitan el cuerpo y el ánimo del paciente. Los sobrevivientes de cáncer necesitan tiempo de recuperación que incluye actividades de terapia ocupacional.

La terapia ocupacional en oncología ayuda a enfrentar las secuelas físicas y cognitivas que deja la enfermedad, además de los efectos emocionales por la pérdida de rutinas y hábitos; utilizando técnicas para que recuperen la auto confianza y el valor personal.

Terapia Ocupacional en Geriatría

Se encarga de la prevención del desarrollo de patologías en los adultos mayores, realiza la rehabilitación de la salud de los ancianos por medio de actividades interesantes y divertidas que los distraen mientras trabajan aspectos psicomotores importantes en esta etapa de la vida.

En este caso, la terapia ocupacional se enfoca en tratamientos donde el paciente geriátrico se involucra activamente en las actividades que le parecen significativas para su bienestar y en las cuales puede tener independencia, generando un sentimiento de autonomía que contribuye a la salud.

Historia de la terapia ocupacional

La terapia ocupacional es una disciplina que tiene por objetivo realizar tratamientos a un paciente con discapacidad, limitaciones cognitivas o físicas para que pueda vivir de manera autónoma. Para esto debe realizar las actividades básicas y rutinarias que en la vida diaria pueden presentar todo un reto.

El movimiento y las actividades siempre han sido importantes en la recuperación de los pacientes que salen de cuadros difíciles de salud y quieren volver a realizar sus tareas de manera independiente.

Es por esta razón que surge la terapia ocupacional, cuyos tratamientos contribuyen a que los pacientes se activen promoviendo el movimiento y el dominio de sus habilidades físicas con ejercicios sencillos.  A continuación encontrarás los aspectos más importantes de la historia de la terapia ocupacional que debes conocer.

La Terapia Ocupacional

 La Organización Mundial de la Salud respalda la terapia ocupacional definiéndola como el conjunto de técnicas y métodos terapéuticos que se aplican al paciente por medio de actividades para ayudar a mantener el cuerpo en movimiento y el buen ánimo del paciente.

En algunos casos lo que se busca es restablecer la funcionalidad del individuo, valorando sus capacidades y todas aquellas limitaciones que presente, con el fin de conseguir un diagnóstico certero que lo ayude a incrementar el desarrollo de su independencia.

Historia de la Terapia Ocupacional

La especialidad ocupacional y el uso terapéutico del movimiento tienen una larga historia, desde el comienzo de la humanidad se tiene conocimiento de actividades primitivas que se refieren a lo que luego se desarrollaría como terapia ocupacional.

La terapia ocupacional en la antigüedad

Existen registros que indican que en el antiguo Egipto tenían lugares destinados a las personas que estaban limitadas o decaídas, para que realizaran actividades de tipo recreativo que los ayudaran a recuperar su salud.

Otra muestra histórica de la terapia ocupacional estuvo en Grecia, cuando Esculapio creó el Hospital de Pérgamo donde además de la medicina convencional, les daba a los pacientes tratamientos que consistían en canciones, música, literatura, bailes y obras de teatro.

El sabio Hipócrates resaltó la relación del cuerpo con la mente para crear un equilibrio de bienestar y salud, para lo cual recomendaba practicar deportes, la lectura, los juegos recreativos y los trabajos manuales de modo que se ocuparan ambos aspectos del ser humano y se lograra la armonía que se necesitaban para estar saludable.

Muchos de estos sabios de la cultura Griega ven al trabajo físico y el cuerpo en movimiento como la base de un buen estado de salud, de hecho como parte de los tratamientos para las personas que tenían algún tipo de alteración mental, el ejercicio físico era una práctica común.

En la época del renacimiento

El interés de las grandes mentes científicas en este período se centra en el análisis del movimiento y sus efectos sobre el cuerpo humano.  Muchos estudios se enfocaron en el ritmo, la postura y el gasto energético que implica cada movimiento del cuerpo y su impacto en el tratamiento de los pacientes en general.

Dentro de las diversas teorías que se desarrollaron se llegó a un punto en común: el metabolismo del cuerpo y las funciones cerebrales podían beneficiarse de los ejercicios ocupacionales y de las actividades recreativas dirigidas por especialistas en la materia.

En el Siglo XX

En épocas más recientes se produjo el desarrollo de las ciencias, incluyendo la psicología, fisiología y anatomía; lo cual da como resultado el surgimiento de la terapia ocupacional.

Actualmente la aplicación de esta terapia presta sus servicios a nivel mundial, pues se ha reconocido la importancia de ayudar a los pacientes a superar los problemas físicos y mentales que interfieren con el desempeño de sus tareas diarias.

Con las herramientas, técnicas y métodos de la terapia ocupacional, se logra proporcionar a un paciente la posibilidad de controlar aspectos significativos de su vida, lo cual es fundamental para su bienestar.

¿Cuáles son las posturas ergonómicas correctas para trabajar?

La postura corporal se refiere a cómo mantienes tu cuerpo al realizar tus actividades diarias, lo cual es importante para recuperar la adecuada salud de tu organismo en general. Muchas de las dolencias frecuentes que se presentan en las personas están relacionadas con dolores musculares y son causados por adoptar una mala postura corporal durante horas, mientras realizan sus labores de rutina.

Una mala postura puede generar trastornos físicos y funcionales que poco a poco van afectando tu calidad de vida, produciendo serios efectos nocivos sobre tu condición física, por lo cual debes procurar posturas ergonómicas correctas para evitar consecuencias negativas y mejorar la salud.

¿Qué es la postura ergonómica?

La postura corporal es cómo se mantiene tu cuerpo al moverte (al caminar, inclinarse y levantar peso) y también se refiere a la postura que tiene tu cuerpo al estar sentado o de pie.

Una postura ergonómica correcta es la que se logra cuando sostienes el cuerpo para que la columna vertebral quede totalmente alineada. Esta posición no tiene por qué ser incómoda o antinatural, solo debes respetar las curvaturas naturales que tiene tu columna y que le dan forma a la espalda, sin aumentarlas o deformarlas mediante movimientos inadecuados.

La clave es que tu cabeza se pueda mantener erguida sobre los hombros y estos estar en línea recta con las caderas. Esta es la postura ideal para mantener mientras se realizan las actividades de rutina.

Los efectos de una postura ergonómica incorrecta son de cuidado, pues pueden causar trastornos del sistema músculo esquelético y circulatorio, así como contracturas que se traducen en dolores de espalda, cuello, migrañas, dolores articulares especialmente en las muñecas y piernas, entre otros.

¿Por qué es importante mantener una buena postura en el trabajo?

La mayor parte de los daños a la salud de los trabajadores es por mantener una postura inadecuada durante muchas horas todos los días. Muchas veces estas consecuencias pueden evitarse cuando el área de trabajo proporciona espacios que facilitan la comodidad y la aplicación de una correcta postura corporal.

El área de trabajo debe ser cómoda y eficaz, lo cual contribuye a minimizar los accidentes y las enfermedades en los trabajadores. La ergonomía analiza los espacios laborales para que el trabajador cuente con un espacio físico acorde y armónico, para que puedas realizar tus labores de la forma más segura posible.

¿Cuáles son las posturas ergonómicas más seguras?

Cada tipo de actividad requiere horas de dedicación, según sea el caso debes mantener una postura cómoda con la cual realices tu trabajo eficazmente y sin daños corporales a futuro.

Si para realizar tu jornada laboral requieres pasar mucho tiempo de pie debes alternar el peso, cambiando la posición de los pies para repartirlo de manera equitativa y ponerte en movimiento cada cierto tiempo para contribuir con la circulación sanguínea.

Cuando el trabajo se realiza sentado durante todo el día, es importante mantener las siguientes recomendaciones para asegurar una postura ergonómica correcta:

  • Mantener la espalda recta y ayudarse con el respaldo de la silla para lograr una posición cómoda que se pueda sostener por largo tiempo.
  • Colocar el nivel de la mesa a una altura que te funcione, usualmente debe quedar a la misma altura de los codos.
  • También la altura de la silla se debe tomar en cuenta para encontrar el punto exacto de equilibrio entre la altura del escritorio y tu cuerpo.
  • Si es posible cambiar de posición de vez en cuando y levantarte para estirar los músculos y aliviar tensiones.
  • El monitor debe colocarse al mismo nivel de los ojos, esto evita tensiones en el cuello que generan dolores de cabeza y cansancio excesivo.
  • El teclado debes situarlo de manera que quede al nivel de los codos, además debe estar un poco inclinado para ayudar a mantener la posición natural de las muñecas.

Tomando en cuenta todas estas recomendaciones, podrás mejorar las condiciones de trabajo y esto tendrá un impacto positivo en tu bienestar corporal al procurar las posturas adecuadas.

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